Aluminio, qué lata



La latas de aluminio de las que bebes son al principio de su vida suelo rojo. Este suelo es bauxita y se encuentra en las regiones tropicales del mundo. La extracción de bauxita es un proceso muy destructivo y poco económico. (se necesitan de 4-5 toneladas de bauxita para 1 tonelada de aluminio y el barro 'rojo' contaminado con sosa cáustica, el cual es un residuo producto de la minería, tiene que ser almacenado en estanques, los cuales pueden cubrir una gran área - todo ello sin mencionar la destrucción de la cubierta de bosque tropical para conseguir en primer lugar la bauxita). Todavía más, en la última fase de el proceso se realiza la electrólisis la cual provoca un altísimo consumo de energía. (para producir 1 kg de aluminio en este proceso se requiere una media de 15.7 kWh de electricidad). Lo bueno es que el aluminio es reciclable ... una y otra vez sin pérdida de calidad. El reciclaje de aluminio ahorra un 95% de la aportación de energía para la fabricación ... y ahorra del proceso destructivo de minería de bauxita. Un gran problema de las latas de aluminio es que no pueden ser fácilmente separadas del residuo general. El aluminio no es magnético y tiene que ser separado por máquinas mucho más sofisticadas que los imanes gigantes que son usados para separar latas de acero. Además, muchas latas tienen un cuerpo de hierro pero tienen aluminio en la tapa en la base haciendo más difícil encontrar una solución.
Una lata de aluminio de refresco llega a pesar hasta 16 gramos según su conformación y es un envase ligero, compacto, no tóxico y enteramente reciclable.
En Concepción menos del 1% del total de los residuos sólidos urbanos que se generan en la actualidad pertenecen a latas de aluminio.