Qué pasa con el vidrio

El vidrio es un material que por sus características es fácilmente recuperable. Concretamente el envase de vidrio es 100 % reciclable, es decir, que a partir de un envase utilizado, puede fabricarse uno nuevo que puede tener las mismas características del primero. Está facilidad de reutilización del vidrio abre un amplio abanico de posibilidades para que la sociedad y las administraciones afectadas puedan auto-gestionar de una manera fácil su medio ambiente.
El vidrio es un silicato que funde a 1.200 grados. Está constituido esencialmente por sílice (procedente principalmente del cuarzo), acompañado de caliza y otros materiales que le dan las diferentes coloraciones.
El poder reciclar el vidrio nos entrega numerosas ventajas.­ Por un lado, el empleo del vidrio usado reduce considerablemente la energía necesaria para su fabricación. Por otro lado, se disminuye el volumen de los residuos sólidos. También se reduce la erosión producida en la búsqueda y extracción de materias primas, así como hace disminuir la dependencia del petróleo.
No me gustaría acabar este artículo sin destacar la necesidad obvia, que tiene nuestro país del "reciclado"; pero también insistir en la falta de una política adecuada que posibilite la "reutilización" de ese producto reciclado dado que si dicho aspecto no se tiene en consideración, cualquier intento de integrar procesos productivos en un medio ambiente más equilibrado será inútil.